jueves, 13 de septiembre de 2007

El siempre eterno bombín de Magritte


Mi querido Rene... tal como comentamos en nuestra ultima misiva, la salud es motivo de total despreocupación por mi parte. El aire cambiante de los Andes ha limpiado de impurezas mi cuerpo. También mi corazón.
He sabido por un amigo que tenemos en común que has sentido algo especial por una obra de “De Chirico”. Me alegro por este nuevo enfoque que le vas a dar a tu parte creativa. Ayer tarde, nada mas saberlo, consulte las líneas de tu mano (aun conservo copia de ellas) con una vieja bruja, gitana y amiga, la cual ha augurado grandes éxitos en tu pintura.
Un día de estos, nos vemos en Montmartre.
Un Abrazo
Posdata: Como solo tenemos un amigo frecuente, no hace falta nombrarlo.