
Al leer el periódico no daba crédito a lo que estaba leyendo. Parecía ser que había una oferta inmobiliaria de un terreno a un precio el metro cuadrado realmente ridículo a menos que fuese un error de imprenta o una jugada por parte del vendedor para conseguir posibles clientes, utilizando la clásica publicidad engañosa. En todo caso, que perdería por ir.
Como todas las ofertas, nadie vende por debajo de lo establecido. Así que cuando llego, no le extraño ver una gran hilera de parejas en busca de su nodo de amor y unos afamados vendedores, disculpándose por haber vendido la propiedad ofertada.
No obstante, todos seguían un patrón establecido, típico de las empresas de tele marketing…
.-Señores, sabemos de su dificultad financiera, pero nuestro asesor el Sr. Gilito, les reubicara sus prestamos para poder conseguir la mejor hipoteca del mercado.
El letrero descolorido por la influencia del sol, no dejaba dudas. “Vendido”.
Como todas las ofertas, nadie vende por debajo de lo establecido. Así que cuando llego, no le extraño ver una gran hilera de parejas en busca de su nodo de amor y unos afamados vendedores, disculpándose por haber vendido la propiedad ofertada.
No obstante, todos seguían un patrón establecido, típico de las empresas de tele marketing…
.-Señores, sabemos de su dificultad financiera, pero nuestro asesor el Sr. Gilito, les reubicara sus prestamos para poder conseguir la mejor hipoteca del mercado.
El letrero descolorido por la influencia del sol, no dejaba dudas. “Vendido”.

