martes, 7 de agosto de 2007

Abierto por vacaciones

El día había sido bueno. En poco más de dos horas habían vendido las nuevas colecciones recién traídas de los principales centros de la moda. Milán, Paris y Nueva York, habían adelantado sus colecciones. La ausencia de primavera hizo el resto. La gente, salio a la calle con el único deseo de renovar su imagen.
Esta temporada, la moda pasaba por el concepto de ropa usada. Evidentemente era nueva, pero envejecida en una nueva sensación que había hecho furor en las pasarelas internacionales.
En la tienda, pocas personas quedaban. Algunas vacilantes y alguna fisgona para ver de cerca aquello que no se podía permitir.
.-Solo le quedan estos cuatro modelos?
.-Así es, y si no se decide rápido, la señora del mostrador esta interesada en los mocasines.
Ante la posibilidad de perder la compra, y con la seguridad de su fiel American Express se hizo con el preciado objeto. Un nuevo culto al deseo.
La señora del mostrador, estaba indignada por haber perdido la compra. Su dependienta asignada la calmaba diciéndole…
.-No se puede dudar en estos momentos. Me sabe mal, pero…
.-Tienes razón jovencita. Dame los otros tres pares de sandalias y la colección de peines!