viernes, 6 de julio de 2007

Un pedido para David

Un día normal en la vida de un fotógrafo...
.-Aquí tienes la fotografía que me encargaste. Unas líneas marcadas. Contraste y color. Y un equilibrio en las formas que le de a tu salón una sensación de paz. De armonía. De amplitud de miras. De profundidad. Para perder la mirada, como si fuera un agujero negro.
.-Aun recuerdo tus palabras. Espero haber cubierto tus expectativas.
Pensativo, observando la fotografía desde diferentes ángulos de la estancia, se encontraba David. Al tiempo que alargaba su mano para felicitarme me decía…
.-Es justo lo que quería. Seguro que a Victoria le encantara.
Mientras firmaba mi cheque, sonreía… Yo también.