jueves, 5 de julio de 2007

Tiempos de felicidad


Como cada día, salimos de casa a la misma hora. Hoy era miércoles. Tocaba el descapotable rojo. Nos subimos sin pudor. Una leve presión al salpicadero y el cielo contemplaba nuestro éxito. En la calle, la gente nos miraba. Unos sorprendidos por nuestro descaro, otros disimulando su propio fracaso.
.-Que más da lo que piense la gente.
Pronto la ciudad quedo atrás y en ella la indiferencia y nuestra arrogancia. La carretera se volvió sinuosa. Curvas imposibles como tu cuerpo. Asfalto negro, para unos, miedo. Un día de sol. Perenne en nuestras vidas. Como me dejo llevar por el recuerdo, al evocar tu ausencia. Tiempos felices, antes que me pidieras las llaves del Triumph rojo y no volvieras.