
Subimos a nuestro “Loft”. Tiempos modernos en Brooklyn. Vivíamos de prisa. Sin ninguna pausa. El mundo lo terminamos en pocos días. Las cosas funcionaban. Tu cuadros se vendían a nuevos “brokers” sin escrúpulos. Mis clases tenían cada día más seguidores. En el “New York Times”, se decía de nosotros que éramos los nuevos gurus de referencia del 2020.
.-Quizás deberíamos…
.-Tal vez lo hagamos…
Un ruido metálico nos llamo la atención. Corrimos hasta el dormitorio minimalista. Era el despertador. Otra vez el maldito despertador nos habia despertado. La triste realidad, nos llevo a olvidar el sueño, aunque pensemos en el cuando cerramos los ojos. Bajar la escalera diaria hacia nuestro destino cotidiano. Pasar desapercibidos en una ciudad cosmopolita.
.-Tal vez lo hagamos…
Un ruido metálico nos llamo la atención. Corrimos hasta el dormitorio minimalista. Era el despertador. Otra vez el maldito despertador nos habia despertado. La triste realidad, nos llevo a olvidar el sueño, aunque pensemos en el cuando cerramos los ojos. Bajar la escalera diaria hacia nuestro destino cotidiano. Pasar desapercibidos en una ciudad cosmopolita.
.-No te preocupes amor, solo faltan trece años para el 2020.
Quizas demasiado para nosotros.
Quizas demasiado para nosotros.

