sábado, 14 de julio de 2007

La casa de las sombras


El abuelo Víctor suele dar su paseo después de las dos de la tarde. Nunca lleva reloj. Busca pequeños detalles en su ciudad. Se fabrica con sombras su propio reloj de sol.
.-Si quieres te enseño.
Me dijo una tarde de febrero.
.-Claro que si, Don Víctor. Que tengo que hacer?
.-Muy sencillo ven a pasear conmigo.
La siguiente tarde, me enseño los secretos de las sombras. Las farolas, los árboles, las señales de trafico… todo aquello que estaba erguido y clavado en el suelo, servia para saber la hora.
.-Cuando cojas experiencia, hasta de las sombras planas sacaras conclusiones.
Sus palabras siempre eran un acierto. Un día, sin querer lo comente con una profesora de un colegio cercano.
.-Interesante... un día de estos podría llevar a mis alumnos.
Desde ese día, sus paseos en soledad se volvieron como recorridos facultativos en la parte vieja de la urbe. Siempre caminaba alguien con el. De vez en cuando, algún turista curioso, pensando que enseñaban la historia de los edificios, se acercaba y preguntaba con timidez…
.-En que consiste el Tour turístico?
Don Víctor, sonreía y les decía…
.-Síganme y aprenderán el maravilloso mundo de las sombras y el tiempo.