sábado, 28 de julio de 2007

La azotea


Desde tu azotea unas viejas tejas de barro cocido descansaban al sol. Colores ocre, pastel, tenues como los poemas dedicados en silencia al amor que no se tiene…
Solo espere, un día me llevo al otro, y así… tres años. El tiempo es relativo. Un segundo puede ser eterno y una vida, etérea.