martes, 3 de julio de 2007

ISLA de los MIL SUEÑOS

Nada es real. Solo sobrios bostezos hambrientos de artista. El pincel busca su sal. Los latidos el sitio donde habitar. Son trozos de pan secos. Áridos pedazos de secano. Sombras mundanas. Grumos de sal… habitantes de olvido. Pobres ricos. Delicados menesterosos. Un manjar que un día fue mundano. Como una siesta pagana. Libertinaje en desenfreno. Alguien susurro de noche…
.-Un infierno. Las tinieblas del propio averno.
Donde las aguas sulfuran palabras hirientes, detrás del cono volcánico. Los verbos se repiten y las oraciones no tienen dioses. Se desperdician las palabras. Alguien abrió la ventana. Volaron las vocales, los acentos, los diptongos, diéresis, incluso el punto y la coma. Solo las consonantes se quedaron. Por pesadas. Gruesas palabras del alma.
Un anacoreta sibarita las dejo establecerse en la isla de los mil sueños.